Casco:

CASCOS DEL SIGLO XX

ESP 04

ADRIAN (Francés)

         ESPAÑA

Colección: Joseba Revuelta   http://www.cascoscoleccion.com

República Española - Estado Español. 

Denominación: "Francés".

Ficha 1/2

Proyecto:  Fabricado:  
Destinos: Diversas unidades de milicianos republicanos. Distribuido: 1.936.
Guarnición: De cuero. Periodo:  Guerra Civil y años 40.
Barboquejo: Cuero, sencillo. Con hebilla corredera País de origen: Francia.
Distintivo: No previsto. Carece de ranuras sujeción. Variante: 
Mimetización: Carece. Material:  Acero.
Características: Las propias del casco francés. Peso:  
Otros: Llegaron también con ranuras para emblema. Talla:
Balística: Carente de cualidades balísticas. Color: Caqui, caqui verdoso o gris azulado.

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A comienzos de la Guerra Civil Española, las necesidades de equipar adecuadamente a las unidades de "milicianos" que se incorporaban en apoyo de la República, así como a las consecutivas levas que iban engrosando el Ejército Regular, habían obligado al Gobierno a comprar todos aquellos elementos que la urgencia impedía un adecuado abastecimiento por la anticuada industria nacional. Tal fue el caso de los cascos de acero. 

La creación en octubre de 1.936 de las Brigadas Internacionales, y la consiguiente organización de su Base en Albacete, puso en marcha la acumulación de nuevos equipos para pertrecharlas de forma diferenciada y con equipamiento de cierta calidad. Pero estos voluntarios dispusieron de sus propios medios de aprovisionamiento y el casco Adrian Mº 26 de fabricación francesa fue parte de su equipo estándar. (*)

Banderas de las Brigadas Internacionales

 
 

Igual que Checoslovaquia con el Mº 1930, la vecina Francia aceptó un pedido urgente de la República Española para suministrar una considerable cantidad de sus cascos Adrian Mº 1926. Estos cascos, que se sumarían a los aportados por las Brigadas Internacionales, debían suministrarse sin emblemas ni ranuras para ellos. 

Brigadistas en Albacete, equipados con cascos franceses Mº 26.

 

Hasta que la industria francesa pudiera atender debidamente el encargo, la premura obligó a suministrar una buena parte de unidades de los propios depósitos del ejército francés, con ranuras frontales, aunque sin emblemas. Naturalmente, aprovechando la urgente necesidad se "colaron" importantes partidas de cascos usados (incluidos del Mº 1915) ya que el proveedor sabía que para su cliente no eran momentos de rechazar nada (como el resto de los proveedores, aprovecharon la circunstancia para desembarazarse de importantes cantidades de material obsoleto proveniente de la Gran Guerra). 

 

Soldado republicano con casco francés Adrian Mº 15.

 

La aparición de los cascos Adrian durante la guerra civil fue muy temprana, y muy pronto se pudo ver numerosos milicianos republicanos equipados con cascos de procedencia francesa. En innumerables fotografías de los  primeros combates en la sierra madrileña se aprecia una presencia bastante abundante.

Milicianos combatientes en el Alto de los Leones, el 24 de julio de 1936. En primer plano puede verse un miliciano ya protegido con un casco francés Mº 26 Adrian (colocado al revés, algo que se repetirá con cierta frecuencia).

 

Fabricado en dos piezas (casco propiamente dicho, y cimera con ranuras de aireación) debían llegar pintados de color caqui, pero muchas partidas tuvieron que ser repintadas al llegar en un color azul oscuro (algunos quedaron con aquel color) demasiado parecido a los portados por algunos italianos (también se produjo la situación inversa).

 

Durante su descanso, junto a otros compañeros equipados con cascos Mº 26 españoles, el lector de la izquierda se cubre con un cascos francés Mº26 colocado al revés.

Las características del casco son las propias del reglamentario en Francia, salvo la falta de ranuras para un emblema.

Dos piezas, casco y cimera.
Barboquejo de cuero, en una pieza, con hebilla corredera.
Guarnición, generalmente en cuero, aunque muchas partidas llegaron con hule.
Carente de cualidades balísticas.
 

Junto con el mencionado Mº 1930 "checo", el Adrian se convirtió en uno de los cascos más característicos y representativos de las tropas republicanas, casi por encima de los de fabricación nacional.

La individualidad del soldado español quedaba patente una vez más, por la anárquica utilización del uniforme, casco incluido. 

Casco Adrian en un soldado republicano, durante el sitio al Santuario de La Cabeza. La creencia de que el acrestado suponía un refuerzo frontal, podía justificar su incorrecta utilización.

 

En consecuencia, hubo frentes en los que ambos bandos se equipaban con cascos iguales (lo que no tenía nada de particular en aquella guerra, en la que se utilizaban los cascos ganados al enemigo, empleándose en los dos ejércitos cascos Mº 26 con ala, Mº 21 o checos Mº 30, entre otros), incluso, por unas razones o por otras, principalmente el fruto de las mutuas requisas y capturas, también los colores se repetían o mezclaban en los dos bandos.

Obsérvese la posición del casco en el 2º lector.

 
 

Las unidades que integraban la CTV italiana, también venían equipadas con cascos Adrian, de fabricación italiana o de origen francés (hasta la adopción del Mº 33).

La falta de ranuras no siempre es un elemento que facilita la identificación de los cascos Adrian de la GCE, pues también se utilizaron cascos del Ejército Francés.

 
 

En ocasiones, cascos originalmente pintados de color caqui, recibieron una nueva pintura gris azulada.

Muchos cascos Adrian franceses, al caer en manos "nacionales" se repintaban sobre el color caqui, con gris oscuro, según la normativa en el ejército italiano.

 
 

A estos cascos franceses del tipo Adrian hay que sumar la presencia en España de las tropas italianas que participaron con cascos del mismo tipo (muchos aún de origen francés) con sus características especiales (ver Casco Italiano Mº 15/16), pero de una estética idéntica, lo que hizo que muy frecuentemente se mezclaran.

 

Casco italiano Mº 15/16, de color gris azulado, perteneciente las tropas del Corpo de Truppe Voluntario (CTV). Era el reglamentario en el Regio Esercito y la Regia Marina. (el de la fotografía cuenta con un par de orificios para insertar un emblema)

 

La utilización indistinta por parte de los italianos de cascos Adrian del Mº 15/16 como del Mº 15 de origen francés supuso la presencia de estos últimos en unidades paramilitares, incluso en la inmediata postguerra.

Casco Mº 1915 procedente del ejército italiano, de origen francés, con una hebilla de Falange como distintivo frontal. Col: M. Kotzman

 
 

Llegaron en color gris oscuro azulado, pero a lo largo de la guerra, al pasar de mano en mano a causa de convertirse en botín de guerra para ambos bandos, fue muy frecuente repintarlos de color caqui para integrarlos en sus unidades "más reglamentarios".

Cascos italianos Mº 15/16 en color caqui

 

Como más tarde sucedería con los nuevos modelo 933, era frecuente hallarlos con emblemas pintados.

Casco italiano Adrian Mº 15/16, con orificios frontales y el emblema de la Brigada mixta "Flechas Azules" (Frecce Azure ). Col: M. Kotzman

 

Fue consecuencia de la reorganización de las tropas italianas con la nueva creación de unidades mixtas, efectivos italianos y españoles, denominadas Flechas: "Flechas Verdes" (Frecce Verdi), "Flechas Negras" (Frecce Nere) y "Flechas Azules" (Frecce Azure).  

 

Casco italiano Adrian Mº 15/16, con orificios frontales y emblema de la Brigada mixta Flechas Verdes (Frecce Verdi),  Col: S. Lz. Guevara.

 

Casco Adrian francés, sin ranuras frontales, con el emblema de Infantería y una estrella de cinco puntas grabadas manualmente en su frontal.

Adrian con emblema republicano grabado. Col: A. Pérez de Eulate.

Este casco lleva marcado en el interior el nombre de su portador: "Luis Palacios García - 18 años - Madrid". Investigado por su actual propietario, figura en el Diario Oficial de la República su ascenso a cabo en mayo de 1938 y un nuevo ascenso a sargento, esta vez a título póstuma,  en diciembre del mismo año.

 

Terminada la guerra, el casco Adrian pasó a engrosar los depósitos en previsión de una futura movilización, siendo escasos los empleados por el ejército en activo.

Ocasionalmente, algunos cascos Adrian cromados equiparon a escuadras de "Gastadores" en desfiles o ceremonias.

Soldado durante una guardia de puerta, a finales de los años cuarenta o principios de los cincuenta, equipado con casco Adrian con el reglamentario emblema frontal del ejército. El casco Adrian fue raramente utilizado en las postguerra.

 

Pero también (eran años difíciles) hubo unidades que mantuvieron sus guarniciones uniformadas con el casco "Adrian" francés o italiano hasta bien entrados los años 50 (lo que también sucedió con el casco Mº 30 checo)

Tropas españolas de la guarnición de Sevilla rindiendo honores al presidente de Portugal Oliveira Salazar durante su visita a la ciudad en los años 40. La tropa está equipada con cascos "Adrian" recuperados (hay uno, posiblemente un cabo, con casco Mº 26).

 
 

 

Las Brigadas Internacionales

(*) Durante mucho tiempo, el análisis de las Brigadas Internacionales y su actuación durante la guerra civil española, se veía condicionado con prejuicios de uno u otro signo. Aunque es de todo cierto que han levantado pasiones, hoy es más fácil aproximarse a su historia (o, tal vez, ya es imposible una aproximación histórica). Lo que sí es cierto, es que se ha empleado mucha tinta y tiempo refiriéndose a estas Unidades.

Aunque ya el 10 de octubre se había decretado el control de los milicianos, y el 23 se inició la reestructuración del mando en el ejército republicano, su puesta en marcha resultaba difícil. Por ello, el 7 de noviembre de 1936, en el asalto a Madrid, las tropas rebeldes esperaban hallar  un ejército desorganizado y sin moral, incapaz de aprovechar las ventajas que ofrecía una defensa. 

El asalto fue frenado, no obstante, y a pesar de la resistencia ofrecida por los republicanos, el mando nacional confiaba en que a partir del día siguiente, su entrada en Madrid se convertiría en un paseo militar. 

La 46 División de El Campesino durante un asalto en la zona de Teruel en abril de 1938.

 
 

Pero al reanudar el ataque el día 8, la sorpresa fue mayúscula al encontrarse con unidades bien organizadas y equipadas, poseedoras de una gran moral de resistencia. Era el bautismo de fuego de la XIª Brigada Internacional que, desangrándose ante los ataques de las tropas del general Varela, no cejó en ningún momento en los puntos por donde se esperaba la mayor presión en el ataque, la Casa de Campo, la Ciudad Universitaria principalmente. Eran 1.900 hombres que habían llegado aquella misma noche al mando de un tal Kléber (Kléber, cuya última actuación se registra en Belchite, agosto-septiembre del 1937, al mando de la 45ª División, formada por la XIIª y XIIIª, pasaría a ser conocido como "el héroe de Madrid). Pocos después, el día 12, se incorporaría a la defensa de la ciudad la XIIª Brigada, con otros 1.600 combatientes. La valerosa actuación de aquellos hombres contagió de confianza a las restantes tropas defensoras de la capital, hasta conseguir, lo que parecía imposible, neutralizar totalmente la ofensiva, haciendo desistir a los nacionales en su proyecto de tomar la capital. (I)

 
 

Sería injusto concluir que la defensa de Madrid se debió exclusivamente a la participación de las Brigadas Internacionales, pero es evidente la importancia de su presencia y acción.

Casco Adrian rotulado: "22 Brigada Mixta" y una estrella frontal. Col: S. López Guevara.

 

En realidad durante los primeros tiempo su armamento no fue muy completo aunque se mejoró constantemente hasta presentar una buena situación. Por otra parte el número de mandos profesionales era muy escaso. Además las primeras brigadas que entraron en fuego contaban con escaso entrenamiento, dada la urgente necesidad de incorporarse al frente. A pesar de todo ellos, su presencia fue importantísima durante los 10 días que duró la acometida hasta la estabilización del frente.

Casco de DC norteamericano, fabricado en material muy endeble, hallado en el frente del Ebro. (Ver US17) Col: R. Mercadé.

 

Solo las especialísimas circunstancias políticas que se vivían en el mundo durante los años treinta y, muy particularmente en Europa Occidental, puede explicar el fenómeno de los brigadistas en España.

Hombres que, generalmente en solitario, caminaron a veces miles de kilómetros hasta pasar la frontera española, ante la mirada permisiva pero recelosa de la gendarmería francesa.

 

Entre el batiburrillo de material llegado a España para equipar a los voluntarios se encontraban cascos de diversos países. En la foto un voluntario con casco de tipo británico.

 

Entre ellos abundaban los comunistas de países donde eran represaliados, anarquistas o revolucionarios, marxistas o socialistas convencidos (la situación de paro que padecía Europa también influyo en la decisión de muchos brigadistas). También llegó a España, inevitablemente, un buen número de aventureros, desarraigados y ex-presidiarios.

Casco Adrian M26 con la estrella roja, la "bombeta" de Artillería y, en el lado izquierdo,  las siglas J. C. (Juventudes Comunistas). Col: S. López Guevara.

 

 La situación de recesión económica en muchos países facilitó que la cifra de brigadistas se incrementara considerablemente. Pero todas esta variadas razones fueron derivando hasta ser ganados por los ideales que habían motivado a la mayoría de los voluntarios, sometiéndose de buen grado a la férrea disciplina implantada por los comunistas. (II)

Las actuaciones de las Brigadas Internacionales siempre brillaron por su alto valor combativo, llegando a altas cotas de heroísmo en la mayor parte de las ocasiones en que debieron defender una posición. La gran cantidad de bajas sufridas en sus filas es la consecuencia de su alto espíritu de resistencia (aunque no fueron las únicas unidades que sobresalieron por su valor y entrega pues, sin pretender restarles ningún mérito, en aquel ejército fueron muchas las unidades que demostraron su valía). 

 

Por el contrario, fueron escasas sus actuaciones espectaculares en operaciones que no supusiera resistir. Fueron menos empleados en avances o acometidas, en las que su actuación quedó difuminada entre la acción del resto de las unidades combatientes. En general, estas tropas fueron destinadas a defender difíciles posiciones o frenar la acometida del enemigo.

Las fuerzas de choque gubernamentales, una vez creado el nuevo ejército republicano, demostraron muchas veces su capacidad de sacrificio pero también un progresivo adiestramiento que las hacía cada día más eficaces. Las Brigadas Internacionales se equipararon a las más aguerridas, pero pretender que fueron las mejores sobre las mejores entra ya en el capítulo de las leyendas, con todos sus riesgos. No impusieron un estilo propio de combatir sino que se vieron sumergidos en la propia dinámica general de los combatientes españoles. No obstante, los brigadistas arrastraron hasta el final, la falta de mandos profesionales.

Los primero extranjeros que combatieron con los republicanos provenían de los numerosos atletas antifascistas (cerca de 5.000) que participaban en la Espartaquiada Internacional, unas olimpiadas alternativas organizadas en Barcelona como réplica a las Olimpiadas de Berlín. 

Al estallar la guerra muchos de aquellos atletas antifascistas combatieron junto a los republicanos para sofocar el levantamiento militar. Más tarde formarían la Milicia Thälmann, que se convertiría en la Centuria Thälmann (llegó a participar en el desembarco de Mallorca). Fue el primer antecedente serio de unidades extranjeras organizadas.

 
Cartel de la Olimpiada Popular de 1936.

Tras su aprobación, las brigadas son puestas en marcha el 22 de octubre de 1936, bajo la dirección de Martínez Barrio.

Finalmente, con la creación de la Brigadas Mixtas tras la reestructuración del ejército popular, se integraron con elementos procedentes del ejército regular y de las milicias populares (desde mediados de 1937, debido a la gran inclusión de españoles en sus filas, el idioma oficial en las brigadas fue el español). Las nuevas unidades constituían la columna vertebral del nuevo Ejército Popular de la República. 

La afluencia de voluntarios se prolongó hasta mediados de 1938.

Cartel firmado por Melendreras, que referencia la conversión de todas las milicias en un ejército regular

 

Desde el centro principal de reclutamiento con sede en París, los futuros brigadistas eran enviados a España. Una vez en Albacete, se les preguntaba por sus habilidades y conocimientos militares, a fin de aprovechar al máximo sus cualidades y crear los primeros cuadros intermedios (con estos interrogatorios también se pretendía deshacerse de los alcohólicos y de quienes no parecían dispuestos a ser dirigidos por comunistas). En su cuartel general de Albacete (unos locales destartalados e inadecuados, donde no se contaba ni con mantas), bajo la dirección de André Marty, Luigui Longo y Guiseppe de Vitorio, se intentaba dar alguna cohesión a la suma de voluntarios o exiliados de todo el mundo, algunos pertenecientes a países involucrados en la guerra en le bando contrario (alemanes e italianos, principalmente). Inicialmente permanecieron mezclados, pero más tarde se les agrupó por nacionalidades (o por el conocimiento de un idioma común).

Las brigadas fueron numeradas del XIª al XIVª (más tarde ampliadas con la XVª), no para dar la impresión de ser más que la que realmente eran, sino para contar con una numeración que encajara el los proyectos de reforma del ejército republicano.

 

JURAMENTO DEL BRIGADISTA

"Soy un voluntario de las Brigadas Internacionales porque admiro profundamente el valor y el heroísmo del pueblo español en lucha contra el fascismo internacional"

"Porque mis enemigos de siempre son los mismo que los del pueblo español, los fascistas"

Porque sé que si el fascismo triunfa en España, mañana será en mi país y mi hogar será devastado"

"Porque soy un trabajador, un obrero o un campesino que prefiere morir de pié que vivir de rodillas"

"Estoy aquí porque soy voluntario, y daré si hace falta, hasta la última gota de mi sangre para salvar la libertad en España, la libertad del Mundo"

 

 

La dotación de cascos con que se completó el equipamiento de las Brigadas Internacionales, además de los cascos franceses Mº 26 Adrian, incluyó checos Mº 30 y españoles Mº 26 con ala.

Si las brigadas XIª y XIIª hicieron su presentación de Madrid, la Brigada XIIIª, a mediados de diciembre se halla intentado cerrar el cerco sobre Teruel. La Brigada XIVª, tras sufrir innumerables bajas en Andújar a finales de diciembre (se llegó a hablar de traición por la cantidad de bajas sufridas) fue enviada a fortalecer la defensa de Madrid, al sector de la carretera de La Coruña.

Casco Adrian francés del Ejército Republicano con el emblema de Artillería y ¨Camps" grabados en el frontal. Col: S. Lpz. Guevara.

Escrito en la guarnición:

Camps

Frente de Madrid

 Julio 1937

 

 

Finalizando enero nace una nueva Brigada, la XVª (que incluía los voluntarios estadounidenses y canadienses recién incorporados, así como belgas, ingleses, irlandeses y franceses), que ya incluyó, junto a los voluntarios extranjeros, dos batallones de soldados españoles. Será enviada rápidamente al frente del Jarama el 12 de febrero, donde impidieron el corte de la carretera Madrid-Valencia al alto costo de casi la mitad de sus efectivos muertos. Se estima que a mediados de marzo de 1937, más de la mitad de los efectivos entrenados en Albacete (unos 15.000) ya habían muerto en los diferentes frentes.

Uno de los cascos Mº Adrian traídos por los brigadistas norteamericanos

 

 

La incorporación de tropas españolas en estas brigadas se generalizó desde mediados de 1937 (en ocasiones, menos de la mitad eran extranjeros).

La última aparición de más de 10.000 de estos brigadistas extranjeros sería durante la última ofensiva republicana de la batalla del Ebro, del 24 de julio al 12 de febrero de 1938.

 

Desfile de brigadistas en Barcelona, en febrero de 1937, con nuevos uniformes.

 

Con el fin de presionar al comité de No Intervención, se propuso la retirada de los extranjeros, disolviéndose las Brigadas Internacionales.

El 8 de octubre el gobierno republicano retiró a unos 10.000 voluntarios de las Brigadas Internacionales.

Definitivamente fueron despedidas oficialmente mediante un desfile en Barcelona el 15 de noviembre, con la presencia del presidente Azaña y Luis Companys, presidente de la Generalitat. El Comité de la Liga de Naciones certificó la salida de España de 12.000 brigadistas.

Portadas de dos publicaciones, "The Volunter for Liberty" y "Our Fight", de las Brigadas Internacionales. 
 

Para muchos, la vuelta a sus hogares no era nada fácil, en particular los originarios de países totalitarios, donde su acogida podía resultar fatal. Posiblemente esta razón, y la poderosa de sus convicciones antifascistas, indujeron a un millar de ellos a quedarse en España para ayudar en la defensa de Barcelona hasta el último momento.

  Ceremonia de despedida de las Brigadas Internacionles
 

Contra lo que pudiera creerse, no tuvieron mejor fortuna los que se refugiaron en Rusia o retornaron a ella ya que su estancia en España no era para Stalin ninguna garantía de ortodoxia comunista, por el contrario, se les temía peligrosamente contaminados.  De hecho, debido a esta desconfianza, todos ellos fueron víctimas o sospechosos durante la represión política iniciada en 1947 en la URSS.

Monumento de Makrisz Agamemnon a las Brigadas Internacionales en Budapest, hoy en "Szoborpark" ("Memento Park"). En Hungría muchos brigadistas húngaros tuvieron un memorable papel en su país durante la 2ªGM gracias a la formación adquirida por su participación en la Guerra Civil Española. Los cambios de régimen desmitificaron en Hungría algunos de los personajes que habían llegado a contar con cierta relevancia ya en la época revolucionaria.

 

Al tratar de establecer el número de sus componentes, las cifras que se manejan varían mucho, oscilando entre 31.237 y 125.000 (posiblemente en esta última cifra se han incluido los numerosos españoles que se integraron el las Brigadas Internacionales). Las cifras más coincidentes se refieren a unos 60/65.000 voluntarios extranjeros, de los cuales la mayor parte combatieron con las Brigadas Internacionales, que se reduce a unos 60.000 hombres. Hubo un constante trasiego, pero parece que no coincidieron más de 18.000 al mismo tiempo.

Su distribución por nacionalidades se estima en el siguiente cuadro, según una de las varias relaciones manejadas:

   Nacionalidad Voluntarios:   Bajas:  
Franceses  15.000    (1.000 muertos)
Alemanes y austriacos   5.000   (2.000 muertos)
Polacos, mas ucranianos  5.000  (1.590 a 2.090 judíos)  
Italianos  3.350    (600 muertos, 2.000 heridos, 100 prisioneros)
Norteamericanos   2.800    (muertos 900)
Ingleses   2.762    (543 muertos y 1.762 heridos)
Canadienses,   1.000     
Yugoslavos   1.500    (150muertos, 150 heridos)
Húngaros  1.000     
Checos  1.500     
Escandinavos  1.000  (500 suecos).  
Suizos    800     (76 muertos)
Mexicanos    90   (no confirmado)  
otros 53 países.  Sin determinar    

Además de 5/6.000 rusos, también estuvieron presentes en España otros 10.000 extranjeros, la mayor parte no combatientes (enfermeras, médicos), y algunos que combatieron en grupos dispersos e incontrolados (guerrilleros, etc.).

La numeración que se fue aplicando a las nuevas Brigadas indicaban un claro destino de estas unidades a ser integradas en el ejército republicano, según los planes de reestructuración. De hecho, cuando se formaron las Brigadas Mixtas, la numeración encajaba perfectamente en su nomenclatura.

Aunque inicialmente concebidas como una especie de ejército del Komintern, Las Brigadas Internacionales en la práctica ignoraron esa dependencia para finalmente representar en el ejército popular (salvando los lógicos matices) lo que la Legión Extranjera en el ejército nacionalista. 

BRIGADA Creación BATALLÓN Composición inicial trasferidos a:
XIª 

Hans Beimler (luego Thaelmann)

Octubre 1936 1º Edgar André Alemanes  
2º Comuna de París Franco-belgas la 14ª
3º Dombrowky Polacos, húngaros, yugoslavos a las 12ª, 150ª y º3ª
   
XIIª

Garibaldi

Noviembre 1936 1º Thaelmann Alemanes a la 11ª
2º Garibaldi Italianos  
3º André Marty Franco-belgas a la 150ª,12ª y 14ª
   
XIIIª

 

Diciembre 1936 1º Louise Michel Franco-belgas a la 14ª
2º Chaoaiev Balcánicos a la 129ª
3º Henri Vuillemin Franceses a la 14ª
4º Mickiewicz Polacos  
XIVª

La Narseillaise

Diciembre 1936 1º Nueve Naciones   al Comuna de París
2º Domingo Germinal Anarquistas españoles  
3º Henry Barbusse Franceses  
4º Pierre Brachet Franceses  
XVª

Lincoln-Washington

Febrero 1937 1º Dimitrov Yugoslavos a la 129ª. Luego a la 13ª
2º Inglés Ingleses  
3º Lincoln-Washington. Mackenzie-Papineau Norteamericanos  
4º Seis de Febrero Franceses a la 14ª
XII-bis

(En junio, la 150ª)

(En julio, la XIIIª)

Abril 1937 1º Rakosi Húngaros Desde junio será la 150ª. En julio 1937 será la 13ª en sustitución de la 13ª disuelta
2º derivado del 1º
3º derivado del 1º
4º derivado del 1º
129ª   1º Masaryk Checoslovacos Vinculado a la 45 Div.
2º Djakovich Búlgaros  
2º Dimitrov Yugoslavos  
4º     
86ª Brigada   1º  Españoles  
Españoles  
Españoles  
4º  Internacional al mando del coronel Moraldi

Conscientes de la existencia de una deuda de gratitud, gracias a la iniciativa de varios Grupos Parlamentarios (Socialista, Izquierda Unida, Iniciativa per Catalunya y Partido Nacionalista Vasco), fue aprobada por el pleno del Congreso de los Diputados la concesión de la ciudadanía española a cuantos participaron como voluntarios en la Brigadas Internacionales durante la guerra civil española (1936/1939), lo que se materializó mediante el Real Decreto 39/1996, del 19 de marzo. Para la concesión de la nacionalidad española era precisa su previa solicitud y acreditación, entre los escasos requisitos necesarios, la condición que pudo resultarles más pintoresca, aunque razonable, dadas sus demostradas tendencias políticas, fue la de jurar o prometer fidelidad al Rey. Otro requisito fundamental era la renuncia expresa a su anterior nacionalidad (salvo si pertenecía a países iberoamericanos).

Se preparó convenientemente la llegada de los supervivientes interesados, organizándose en su honor diferentes actos, visitas y homenajes. Pero, a pesar del calor ofrecido por innumerables grupos, muchos personajes y políticos que deberían haber arropado a los brigadistas, se mostraron más bien tibios o pasaron casi de puntillas, incómodos, tratando de mantenerse al margen de los actos. Deseosos de correr rápidamente un velo sobre demasiadas páginas de nuestra historia y de sus protagonistas, esta acogida distante y aséptica se evidenció en muchos de quienes se presentan como sus más cercanos herederos políticos.  En muchos aspectos fue una ocasión irrepetible pero mal aprovechada.

 

 

(I) La información manejada por las tropas de Varela, sobre la organización de la defensa en la ciudad apoyaba la confianza en hallar una resistencia poco efectiva y anárquica. Los motivos para esas conclusiones, que preveían hallar una resistencia poco mentalizada y escasamente combativa, eran diversos. Se sabía, como ejemplo, que los 10.000 voluntarios republicanos encargados de cavar trincheras y levantar fortificaciones, respetaban el horario laboral y el descanso de fin de semana. Lo que no era concordante con un espíritu numantino durante un estado de sitio.

(II) Esta dificultad en controlar la posible incorporación de indeseables, hizo que en algunas poblaciones se registraran pillajes. Abundaron las denuncias por robos, violaciones o asesinatos, que en ocasiones trataron de ser atajados con juicios sumarísimos en las propias unidades. 

Pero también supieron colaborar con su trabajo en ayuda de los campesinos de los pueblos donde vivaqueaban durante los periodos de calma, colaborando en la recolección u otras faenas del campo. O ayudando con su trabajo, y hasta con su dinero, en hospitales, centros de rehabilitación de heridos o escuelas.  

Cartel de las Brigadas Internacionales, que trata de mostrar su compromiso en la defensa del trabajador industrial o agrario.

 

Ver Ficha Complementaria: Casco Español Adrian francés (2)

     Ver también: Casco francés Mº 26 Adrian.


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Mº 21 Mº 26 Trubia

30 checo

33 Italia 35 alem. Mº 36 ruso Mº 38 Eibar Mº Adrian
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Mº MI I- marª MI paras MI marina Mº Tanques Mº Talker US Mº Aerofon. Z-42 Mº Z-42/79
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Mº 65 OTAN

Mº MARTE I

 01-85-86

MARTE I

 01-85-88

MARTE I

 01-85-88 B

MARTE I

01-85-89

MARTE II

02-85-89

MARTE II

 02-85-94

MARTE III

03-95

Mº MARTE IV

04-97

MARTE COMPARATª

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Cº  de cubtª. Cº  cubtª C. Mº tanq CVC Mº traf. GC Mº motorista Mº pol.trafº Mº traf. GC Tricornio GC Mº pol.trafº Mº TC-3002
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Mº 04 BRIPAC
AFGANISTÁN ALEMANIA ARGELIA ARGENTINA AUSTRALIA AUSTRIA BÉLGICA BRASIL BULGARIA CANADÁ
CHECOSLOV. CHILE CHINA COREA-SUR

CUBA

DINAMARCA ESLOVENIA ESLOVAQUIA ESPAÑA FINLANDIA
FRANCIA G. BRETAÑA GRECIA HOLANDA HUNGRÍA IRAQ IRLANDA ISRAEL  ITALIA JAPÓN
MÉXICO NICARAGUA NORUEGA Nª ZELANDA PERÚ POLONIA PORTUGAL RUMANÍA RUSIA SINGAPUR
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