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A
principios de los años veinte, todos
los países europeos estaban fabricando o adoptando apresuradamente
cascos de acero para el equipamiento de sus tropas, tras la experiencia
bélica de la Gran Guerra. España seguía sin considerar necesaria su
incorporación para su ejército.
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Desde
la desaparición de los grandes chambergos de fieltro de tres o
dos puntas, el ejército español, siguiendo las modas imperantes
en Europa, había ido adoptando el chacó, en especial para
la Caballería y Cazadores.
La era de los hermosos y vistosos
cascos metálicos empleados por las unidades de caballería
parecía superada.
La evolución del chacó finalizó en el
Ejército Español con la adopción del Ros. (*)
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Oficial de Artillería
Montada en uniforme ara servicio de diario, en verano. Utiliza
el "Ros" como prenda reglamentaria |
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"Ros",
con funda de tela de maniobras. Utilizado durante más de 80 años,
puede considerarse el más directo
antecesor del casco moderno en el ejército español. |
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España carecía de enemigos (y
posiblemente de amigos) en Europa, pero
sufría una prolongada y sangrienta guerra colonial en el Norte de África desde
1911, muy localizada geográficamente. Por ello, antes de que estallara la
Guerra Mundial, el gobierno español venían incorporando las nuevas aportaciones de la
industria de guerra.
Pero probablemente por la especial climatología del teatro de
operaciones, no se había considerado sustituir el Ros, salacots
coloniales (más tardíamente los grandes chambergos) en
uso en las fuerzas armadas, por un casco metálico.
(**) |
Durante la Gran
Guerra, España había permanecido neutral.
Además, al hecho de no tener intereses políticos en Europa, había que
añadir su alejamiento físico de las zonas en conflicto, que hizo que no
participara en la evolución de los equipos con la intensidad de los
países que sufrieron aquella guerra. Pero se siguió con interés
cuanta novedad pudiera ser trasladada
al ejército español, como muy tempranamente se había hecho con
elementos tan representativos como blindados o aviación.
La persistencia de esta guerra sí
influyó en la decisión por parte del Estado Mayor del Ejército,
en adoptar en 1.926 un nuevo uniforme de color caqui. Era una
buena ocasión para plantearse la adopción de un casco. Pero no fue
prevista su incorporación.
El
territorio español es enormemente diverso y por ello, los argumentos
climatológicos carecían de fundamento, ya que la localización del
ejército no se limitaba a los territorios africanos. Por otra
parte el ejército seguía siendo considerado un elemento de
pacificación interior, lo que apoyaba los argumentos contra las razones
de climatología, pues las grandes concentraciones mineras o
industriales se hallaban en el Norte y Noreste, Asturias, País Vasco y
Cataluña, considerados posibles focos de desestabilización (aunque,
razonablemente, tampoco se consideraba imprescindible un casco para este
tipo de posibles acciones). Si bien el
ejército solo sería reclamado muchos años más tarde, en 1.934, para
neutralizar la sublevación de Asturias.
El
nuevo Reglamento
de Uniformidad para el Ejército no incluía ningún tipo de casco
de acero, pero se trató de aprovechar la especial circunstancia, y por la Circular del 1/9/1.926
se convocó un concurso internacional para estudiar la adopción
de un casco de guerra. Ello suponía que, por primera vez, se
planteaba la incorporación de un casco de acero al nuevo equipamiento.
De
entre las ofertas recibidas, se toman en consideración las dos correspondientes a
empresas nacionales.
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La
firma catalana Hijos de B. Castells, que presentó un casco parecido
al endeble Adrian francés, de factura artesanal...
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El casco presentado por la firma
"Hijos de B. Castells", en el Museo Militar de Montjuit,
Barcelona. Foto J. Iwanek. |
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El Mº Castells,
por su factura artesanal, no aseguraba un suministro masivo al
ejército. |
...Y la Fábrica Nacional de
Artillería, de Trubia, que presentaba el "Casco de Combate
Modelo 1926" proyectado bajo la dirección del Comandante de
Artillería D. Antonio Ramírez de Arellano, de diseño más moderno y
con mayores posibilidades de fabricación (el opositor catalán,
especializado en fabricar cascos de gala para caballería, carecía de
medios para una producción masiva de un elemento de guerra, pues contaba
con procesos de fabricación artesanales y anticuados).
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El
casco ofrecido por la Fábrica de Trubia no copiaba ninguno de los
utilizados por otros países aunque, por algunas fotografía (no se
conserva ninguno de los 150 fabricados) parece presentar un cierto
parecido con el "Berndorfer" austriaco, debido a su
aireación en la cúpula y su línea más cercana a los cascos alemanes
que a los de los "aliados".
Sobre su guarnición se menciona
cierto "almohadillado" especial bajo una con cruceta de cuero.
El prototipo llevaba soldado en el frontal el emblema de Artillería (la bombeta
flameante) estampada en metal.
En las
pruebas ganó en resistencia a bala y al balín shrapnell, pero,
con todo, no se consideró adecuado para ser reglamentario, siendo
también desechado según la R. O. Circular Resolutiva del Concurso
del 30/5/1.927.
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Primer proyecto de casco español Mº 26.
No fue desarrollado. |
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La
Fábrica de Trubia no dio por cancelado el proyecto y siguió
desarrollándolo en dos variantes, con diseños bastante diferentes,
que fueron denominados (y ha perdurado esta denominación hasta nuestros
días) "casco sin ala" y "casco con ala". En ambos
proyectos había desaparecido el suplemento para la aireación de la cúpula.
La Junta
Facultativa del Cuerpo de Artillería se pronunció por el
"casco sin ala" y en consecuencia, en los planes de
producción de la Fábrica de Trubia para 1.930 se anotaban 12.000
unidades (y tan solo 1.500 del denominado "casco con ala").
Por la Real
Orden Circular N. 363 de 3/11/1.930, en la que no hacía
inicialmente ninguna mención a un casco concreto, indirectamente
se declaraba reglamentario "al modelo propuesto por la Fábrica
de Artillería de Trubia". Se hace en la citada Real Orden la
indicación de que ,"se acompañarían fotografías y planos de
detalle", y aunque hacía constar que estos aparecerían
comprendidos en la Colección Legislativa, no llegaron a
publicarse nunca (posiblemente por la llegada de la República en Abril
de 1.931) y quedó sin definirse si el propuesto era el "casco
con ala" o el "casco sin ala".
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El
referido año 1.931 se aprobó un presupuesto para fabricar 20.000
cascos, y el fabricante los destinó al "casco con ala".
Ello representaba la cancelación definitiva de un posible desarrollo
del "casco sin ala" y, en consecuencia, se
suprimió definitivamente su fabricación, reservando la partida
fabricada para una posible exportación (que nunca se efectuó). (***) |
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Soldados
republicanos con cascos Mº 26, "sin ala" y "con ala", algunos
encasquetados de forma un tanto anárquica. |
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Al
estallar la Guerra Civil Española fueron requeridos todos los cascos
disponibles. Los 12.000 cascos "sin ala" fabricados en 1.930 (y
desechados ante la aparente definición del Ejército por el modelo
"con ala") que se hallaban almacenados, pintados en color gris
cemento, se distribuyeron en su totalidad.
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Tropas
de Montaña de guarnición en los Pirineos,
durante una parada en 1.943, equipadas mayoritariamente con
cascos Mº 21 (aún carecían de trabilla para el emblema). |
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La cantidad, relativamente pequeña, supuso sin embargo, un
pequeño alivio, dada la escasez imperante.
(****)
Según
algunas fotografías y "recortables" de la época, la mayor
parte fue entregada a algunos escuadrones de caballería montada,
transportes mecanizados y unidades de montaña.
Su
forma es muy ajustada y sin vuelo. Fabricado en acero "Röchling"
y Acero Trubia, con un espesor de 1,1m/m, se ve reforzado por su forma compacta. Sus
características balísticas eran aceptables. |
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La
guarnición se forma mediante un zuncho de cuero grueso, al que van
cosidas tres lengüetas dobles, también de fuerte cuero, con dos orificios en
cada lóbulo, por donde pasa un cordón para el reglaje. Debajo de las
lengüetas están cosida piezas de fieltro para mejorar el
confort.
El zuncho se fija al casco mediante 7
remaches de hierro. Dos ellos mayores y con orificios para una
pretendida aireación (inexistente en realidad), sirven además
para las pletinas donde basculan las anillas del barboquejo.
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El tipo de
guarnición adoptada para el casco Mº 21 ya se hallaba
superada |
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Llama la atención la
pobreza del diseño de la guarnición (circunstancia que continuará en el
Mº 26 y perdurará aún
en el futuro Mº Z-42) cuando los países poseedores de
cascos en esa época ya estaban modificándolos para mejorar la higiene y comodidad del
soldado. |
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Piezas de fieltro y
Unión y remachado de unión del zuncho y al casco en la parte posterior |
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Estaba previsto conseguir una mínima
aireación gracias a los dos remaches perforados laterales.
Dos pletinas de latón sujetaban ambas
anillas cuadradas para el sencillo barbuquejo. |
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El remache lateral,
perforado, se aprovecha para el soporte del barbuquejo. |
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El
barboquejo, de dos piezas, de cuero color avellana, se ajusta mediante una hebilla de
hierro, con anilla cuadrada.
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La extrema
largura del barbuquejo precisaba de la anilla metálica
suplementaria. |
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Los cascos Mº 21 sólo se
fabricaron en una talla.
Tras la
guerra, en la campaña de recuperación de material, en 1.939, les restauraron la
guarnición. En 1.943, se les soldó una trabilla metálica para sujetar el
emblema del Ejército (que debía lucirse solo en paradas y desfiles, y
poder retirarlo en otras misiones y en combate) y se pintaron de un
color caqui oscuro, marrón o verde oscuro. Un color diferente del resto de los cascos
recuperados. (****)
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Dibujo
en la portada de una cartilla de la Escuela Automovilista
del Ejército, de 1.940, en el que se aprecia el casco Mº
21 protegiendo los tripulantes. |
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La
cantidad recuperada no fue muy grande, dado lo limitado de su
producción, las pérdidas durante la guerra y el excesivo deterioro de
muchas piezas, que imposibilitaba toda restauración.
Se le
conoce también, como "Mº Portugués", por su
similitud con el casco Mº 40 de aquel país. La denominación de casco "Mº
21", en lugar de la que debería ser correcta y oficial, "Mº 26
sin ala" no está documentada, pero es la generalmente utilizada
entre coleccionistas, posiblemente por unas historias bastante
confusas (en las que se refieren precisamente a envíos previos a
Portugal, que nunca se confirmaron).
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Busto en el
Museo del Ejército, en Madrid. |
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(*)
La aparición del chacó provino de Hungría.
También el nombre deriva del húngaro csákó ó czakó. Utilizado
inicialmente por la Caballería Ligera, su uso fue
generalizándose y en diversos ejércitos europeos se
empleó por la Infantería y otros cuerpos.
En España su uso se limitó en
un principio a Cazadores de Caballería y Húsares.
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Ejercicios
realizados ante el Rey, por los alumnos de la Academia
de Caballería de Valladolid, equipados con el Chacó
reglamentario, practicando el saldo de "la doble
banqueta", durante la fiesta celebrada en
el Hípico, en 1914. |
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Inicialmente
fue de forma troncocónica y adornado con galones y
cordones, además de presentar frecuentemente un emblema
metálico frontal representando el escudo nacional.
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Alumnos
de la Academia de Caballería de Valladolid bajando la
cortada del camino de Laguna, durante prácticas
realizadas en presencia del Rey. |
Con
el tiempo fue modelando su forma, rebajando su altura
considerablemente para aligerarlo y mejorar su estabilidad. Se le
añadió una visera de charol o visera y cubrenuca (ejército
suizo).
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Esta
evolución favoreció su empleo por otros Cuerpos, como la
Infantería de Línea. a nueva adaptación de líneas y volumen
acabó en España con la adopción del Ros, cuyo uso se
generalizó, iniciándose en la Artillería de Campaña, Cazadores
de Infantería, etc.
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Postales
antiguas representando un cabo de Infantería de Línea,
cubierto con Chacó (1846), y un soldado de
Cazadores de Infantería, con el Ros (1856). |
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El Ros
adopta su nombre por el general Ros de Olano, quien siendo Director
General de Infantería, ordenó su implantación en 1855. Se trata de
una nueva variante del chacó, en fieltro y visera de charol, con
el frente (imperial) más alto que la parte posterior. Tuvo sus
detractores debido a que no protegía la nuca de su portador ni contra
el sol, ni lo preservaba de la lluvia, que acaba escurriendo por su
cuello.
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Infantería
española a la hora del rancho. Sus "Ros" ya disponen,
además de la funda, de una pieza cogotera para proteger
la nuca de los rigores del sol. |
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El
charol del frontal también absorbe un exceso de calor solar, que
se transmite al interior de la prenda. No obstante, con escasos
retoques (pequeño aumento de la altura frontal y forrado de
tejido de algodón para aislarlo y, al tiempo, evitar que por sus
reflejos fuera detectado, así como el añadido de una cogotera de
charol o, más frecuentemente, de del mismo tejido que la funda,
protegía la nuca de los ardores solares aunque no de la lluvia,
ya que esta funda acababa empapada) se decidió su utilización
por la fuerzas armadas.
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Ros
desprovisto parcialmente de su funda |
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El Ros presentaba una pequeña
granada de latón sobre el frontal, con una bola de
tejido rojo simulando la mecha.
En la parte posterior tenía un
cordoncillo de color rojo, para sujetarlo mediante un
largo cordón.
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Pequeño botón de latón para el barbuquejo, a los
lados del
escudo monárquico aparece "SANIDAD" "MILITAR". |
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Bomba
de adorno sobre el Ros. |
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Sería el batallón de Cazadores de Madrid
la primera unidad en ser equipada con este nuevo cubrecabezas. Su
empleo durante más de ochenta años parece que confirmó la idea
de su idoneidad por peso y comodidad. Finalmente, tras la guerra
de África, fue reglamentario para todas las fuerzas armadas a
excepción de la Caballería (algunas unidades montadas también
contaron con el Ros) y la Guardia Civil. |

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Tropas equipadas con
el Ros reglamentario, en las Ramblas de Barcelona durante la
huelga de 1917. El Ros queda sujeto mediante un largo cordón
posterior. |
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Una nueva
prenda, derivada del Ros, pero de menores dimensiones y
construcción más sencilla, llamada leopoldina (en honor del
general en jefe de las tropas vencedoras en África, Leopoldo O'Donnell)
sustituiría progresivamente el anterior modelo.
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El
nuevo cubrecabeza, "Leopoldina". Col: F.
Padilla. |
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(**)
Se contó también con un amplio gorro chambergo.
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El general Primo de Rivera en
el Rif, rodeado de jefes y oficiales del ejército
español de Marruecos cubiertos con los chambergos
reglamentarios desde 1926. |
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Desde mediados los años 20, las
tropas españolas en África utilizaron preferentemente
este tipo de prenda de algodón ligeramente verde, por su
idoneidad con el clima.
El emblema del Cuerpo se
colocaba en el lado izquierdo del lazo, en tanto que los
elementos de rango se colocaban frontalmente
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Una abundante serie de pespuntes
da consistencia a su gran ala. Cuenta con una sudadera de badana.
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Cabo
de Artillería Montada en traje de Campaña 1927 |
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Emblema
metálico de Artillería en el lado izquierdo. |
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Reglamentario en todo el ejército
español desde 1926 (R.O.C. de 31/7/26) se mantuvo en uso
solo hasta 1930 (25/8/30), fecha en que se adoptaron la
gorra de plato y la boina caqui. |
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Recortable
de finales de los años 30 de Cazadores Alpinos con
"uniforme único", de boina caqui o sombrero |
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Cabo
de Artillería en uniforme de paseo. 1927. |
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Campaña |
Nieve |
Tabardo invierno |
campaña verano |
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El gorro chambergo contaba con
un barboquejo sencillo, de cuero en color avellana.
Disponía además de cuatro
orificios de aireación, dos a cada lado. |
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Los orificios de aireación,
estaban reforzados con ojeteros metálicos |
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Etiquetado (Modelo
1013) |
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Existe otro sombrero de factura
similar pero de un género más delgado y pespunteado
bastante separado, posiblemente destinado a tropa. Todo
el contorno del ala se mantiene gracias a un aro de
alambre cosido en el interior.
A diferencia del otro modelo,
carece de sudadera de badana. |
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Etiqueta para el almacenaje de sombrero con aro
metálico: |
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Talla: 7 (sobre un
6 tachado)
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(***)
Existen informes confusos y no contrastadas, que se refieren a dos
aspectos de esta historia del Mº 21 "sin ala". Según esta
fuentes, una pequeña partida de estos cascos fue entregada a Portugal para
su estudio y desarrollo el mismo año de su fabricación. Otra es que,
también el mismo año, llegaron a entregarse algunos de estos
cascos a varias baterías artilleras de montaña que operaban en el
Norte de África.
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(***)
Ver
FICHA COMPLEMENTARIA Casco español modelo 21 "sin ala" C(2/2)COS
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