| Casco: |
CASCOS DEL SIGLO XX |
ESP 12 |
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Casco de CUBIERTA |
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| Colección: Joseba Revuelta. |
Estado Español. |
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Denominación: Casco de Cubierta (FLIGHT DECK CREWMAN IMPACT RESISTANT) |
Ficha 1/1 |
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| Proyecto: Greenbrier Industries, Inc. | Fabricado: Años 70 | ||
| Destinos: Personal de cubierta en porta-aeronaves. | Distribuido: Años 70. | ||
| Guarnición: La conformación interna del casco. | Periodo: En uso desde años 80. | ||
| Barboquejo: Tejido con Velkro. | País de origen: Estados Unidos. | ||
| Distintivo: Diversos signos y colores. | Variante: | ||
| Mimetización: | Material: Tejido y fibra. | ||
| Características: Formado por dos placas an-tichoque. | Peso: 700 gr. | ||
| Otros: Se complementa con un juego de auriculares | Talla: Única. | ||
| Balística: Limitada, en las placas. | Color: Diversos. | ||
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La Marina de Guerra Española estuvo siempre pendiente de las novedades que se producían en el mundo referente a la aviación embarcada, pero las posibilidades reales del país no permitieron acometer la construcción de las unidades deseadas. El interés por contar con portaaviones ha sido una aspiración de nuestra Marina de Guerra satisfecha muy tardíamente (*)
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La flota española cuenta actualmente con un portaaeronaves moderno, el Príncipe de Asturias R-11. Junto a la tripulación, adscrita a la nave, convive y el personal de vuelo y apoyo, responsable de las aeronaves. La dotación de este gran buque, el Príncipe de Asturias R-11, utiliza necesariamente todos los elementos normalizados para facilitar su perfecta coordinación y funcionamiento. (**)
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En la primera visita a la cubierta de un portaaviones o porta-aeronaves de la marina de cualquier país, siempre sorprende, entre otras cosas, la actividad de una multitud de profesionales vestidos con uniformes o chaquetas de los más diversos y chillones colores, y portando unos extraños cascos con los mismo colores, en ocasiones adornados con incomprensibles y llamativas marcas para reforzar su identificación. |
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Especialistas con diferentes colores, sobre la cubierta del portaaviones Forrestal de la US Navy. Y preparando para ser catapultado un Pantera durante la guerra de Corea. |
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En todos los casos llevan los cascos antirruidos, obligatorios e imprescindibles para poder desarrollar sus delicadas tareas en un ambiente ensordecedor. La utilización de banderolas o raquetas de colores para orientar las maniobras de aproximación o despegue de los aviones o helicópteros sobre los grandes portaaviones es ya tradicional. Poco a poco los encargados de esas operaciones reforzaron sus signos con franjas o chaquetas de colores fácilmente identificables, o con franjas que resaltaban sobre otros tripulantes. Utilizaban capuchas de colores, pero carecían de cascos protectores. |
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El recurso de los colores pretende diferenciar los distintos equipos de especialistas encargados de unas misiones muy definidas. El control de los diferentes equipos se ve facilitado precisamente por su identificación, pudiendo apreciar que cada elemento se halla en el momento y lugar requerido.
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Las primeras prendas de identificación por colores fueron unos amplios jerséis, más tarde sustituidos por chalecos o chaquetas. La variedad de especializaciones supera el número de colores básicos utilizados.
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Pero combinando el principal, correspondiente a la chaqueta, con el secundario del casco, se consigue una amplia gama de combinaciones. Además los cascos pueden incluir barras u otros signos reconocibles. |
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Un especialista controla el lanzamiento de un Skywarrior en la catapulta desde el portaaviones F.D. Roosevelt en los años 70. Las placas del casco debían ser metálicas, pero, igual que su equipo de telefonía, ya presenta el diseño definitivo. |
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Los equipos antirruido reglamentarios y obligatorios permiten soportar el elevado nivel de ruido generado por los motores de los aviones durante sus evoluciones sobre cubierta, además del despegue y aterrizaje. De forma generalmente ovalada, deben ser sustituidos por otros equipados con elementos de telefonía cuando es necesario mantener contacto con su jefe de grupo (el equipo emisor suele llevarse suspendido del cinto). |
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Al gorro de tela se le han cosido las correspondientes cintas en el extremo de los cuales se hallan los broches para sujetar las dos placas rígidas.
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La originalidad del diseño de estos cascos de cubierta muestra, sobre un casquete de tejido en color claro ligeramente acolchado, una cobertura de seguridad compuesta de dos piezas rígidas, fijadas mediante seis corchetes cada uno. |
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Lo bóveda del casco, desprotegida, cuenta con un repliegue abotonado con tres corchetes para mantener la posición de los auriculares antirruido. Otros corchetes, al final de unas tiras de tejido permiten el acoplamiento de las protecciones rígidas. |
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Acolchamiento de foam, de 12 mm de espesor, bajo las piezas rígidas |
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El casquete de tela que los cubre parcialmente, presenta con unas ranuras para su singular sistema de fijación, mediante varillas que atraviesan los salientes de los cascos antirruido. |
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Detalles de la fijación de los cascos antirruido. Col: A. Cuadriello |
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Sello con la talla, fecha y fabricante. |
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Ajuste con Velkro del barboquejo (cascos antirruido no estándar) |
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El barboquejo es de concepción simple, con anilla cosida a las orejeras de la capucha de tela, en el mismo material, y ajustable mediante Velcro. Sin duda se trata de un casco que ofrece una estética muy particular y alejada de cualquier diseño de combate. Los colores distintivos de los equipos son universales y, por ello, utilizados en el porta-aeronaves español Príncipes de Asturias R-11. (***) |
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Desde un estratégico balcón (el primario de vuelo) situado en la "isla" del portaaeronaves, el Jefe de Servicio de Vuelo es el responsable de coordinar todos los grupos de especialistas del personal de cubierta
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Teniendo en cuenta la diversidad de funciones a desarrollar y el relativo agolpamiento que en espacio y tiempo se produce en momentos críticos, el colorido de los trajes del personal decubierta es una solución visual que facilita el reparto de funciones y su rápida localización e identificación (la utilización de helicópteros en un buen número de buques de guerra ha propiciado la presencia de este tipo de cascos en tripulantes que efectúan similares misiones).
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El descanso de estos hombres y mujeres que responden a tan frenético ritmo las directivas recibidas, resulta a veces bastante difícil pues los espacios a ellos destinados (comedores, dormitorios, cocinas) cubren las necesidades de la tercera parte de sus efectivos, estando destinados a su utilización por turnos. (****) Todos estos hombres y mujeres desarrollan una labor considerada como una de las más arriesgadas y peligrosas a todos los niveles. |
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Dibujo personalizado y de fácil identificación, sobre el frontal de un casco norteamericano. |
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En momentos de actividad la sucesión de acciones es vertiginosa y mientras aterriza un avión puede estar despegando otro, con lo que los hombres de cubierta, que tienen que tener los cinco sentidos en la operación que están controlando pueden ser víctimas de multitud de accidentes, golpes, atropellos, quemaduras mortales por los reactores, succionados por una turbina, ser empujados al mar, etc.
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A todo esto hay que sumar los accidentes, de efectos devastadores entre el personal, Hombres de perfectos reflejos, deben mantener una preparación física acorde con las exigentes misiones desempeñadas. Como los portaaviones no disponen de aviones propios, sino que se embarcan los más adecuados a la misión encomendada en cada momento, los servidores de los aviones también están "de prestado" en la nave. Las bases donde operan los aviones son las de estos equipos que, también en ellas, desarrollan sus misiones adaptándose a la situación. Esta situación, común a todos los navíos de este tipo es, lógicamente, trasladable al portaaeronaves Príncipe de Asturias R-11, y posiblemente a futuros buques portadores de aeronaves. (*****)
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En tiempos del primer Dédalo, evidentemente no existían estas normas, pero el 2º Dédalo ya contaba con equipos, medios y normativas de origen norteamericano. (******)
| (*) La aspiración por contar con portaaviones ya se vio plasmada en la relación de buques que la Secretaría Técnica del Estado Mayor de la Armada en su ambicioso plan de construcciones del anteproyecto de Burgos del 7 de julio de 1938. Allí se proponía la construcción de los siguiente buques principales, además de un número indeterminado de lanchas rápidas, minadores, buques auxiliares, etc. El 8 de septiembre de 1939 esta relación sufrió algunas variaciones que se aprecia en la comparación de las dos relaciones:
Para lleva a afecto este plan se esperaba contar con la colaboración y tecnologías alemana e italiana (se pidieron planos, ya durante la guerra mundial, de los portaaviones "Hoffre" francés, o Graf Zeppelin alemán, pero no fueron atendidas las demandas, aunque ayudaron en los proyectos y construcción de 6 submarinos y 7 dragaminas en 1941, y en los planes para construir una veintena de torpederos en 1943). Pero analizada, tardíamente, la realidad económica y técnica de que se disponía, este pretencioso plan fue abandonado definitivo en 1943. La 2ªGM mostró cómo el portaaviones había sustituido con ventaja al Acorazado. La Marina Española carecía de aviación naval y sólo podía depender de la aviación situada en sus bases terrestres. El Estado Mayor de la Armada llegó a la conclusión de que la flota, sin un portaaviones, se hallaba incompleta, no resultando operativa en una situación de riesgo. Se decidió conseguir un portaaviones, comprándolo, transformando un buque existente o construyéndolo nuevo. Pero a las dificultades económicas y técnicas, ahora empeoradas, se unió aislamiento político, y fueron cerrando todas y cada una de las salidas propuestas para alcanzar tal objetivo. Pero las razones de su necesidad no habían variado, y se inició el estudio de las posibilidades de construir un pequeño portaaviones de apoyo a la Flota y, ya puestos, se optó por construir dos, uno ligero y otro auxiliar. Las carencias eran enormes y la tecnología limitada, ya que los portaaviones eran buques de moderna concepción, con un sinfín de elementos específicos (catapultas, elevadores, etc) que requerían una tecnología moderna y especializada. Se pensó en transformar un buque existente, un gran trasatlántico o un petrolero. Pero no se dio con la solución idónea, aunque se llegaron a barajar varios nombres de buques (los trasatlánticos Cabo de Hornos y Cabo de Buena Esperanza, de Ybarra y Compañía, entre otros). También se seleccionaron algunos petroleros del tipo Calvo Sotelo, de CAMPSA. Además se barajaron los nombres de algunos buques mixtos de la Marina Mercante que se hallaban en construcción y que reunían las condiciones adecuadas para ser transformados, por sus dimensiones. Era una solución de emergencia puesta en práctica por americanos y japoneses durante la guerra. Se contaba con poder contratar técnicos extranjeros experimentados. Paralelamente se intentaba conseguir algún portaaviones excedente en Gran Bretaña o Estados Unidos, con su dotación de aviones. Las relaciones diplomáticas inexistentes impedían una gestión directa, pero se contaba con países intermediarios sudamericanos (La Argentina estaba la primera en la lista de posibles colaboradores). La Junta Táctica del Estado Mayor de la Armada (EMA) insistía en su urgente necesidad ya que, aseguraba, la marina carecía de valor militar sin un portaaviones. Uno por uno se fueron descartando los buques disponibles debido al alto coste de adaptación en todos los casos. En 1947 se estuvo a punto de comprar un portaaviones dañado durante la guerra, procedente de la marina británica, por medio de intermediarios. Se trataba del "Nabob" (ex Edisto norteamericano ACV-41), antiguo portaaviones norteamericano tipo "Ruler"(construido sobre casco de mercante estandarizado C-3) bajo bandera británica, con dotación canadiense, que navegó como escolta en el Atlántico Norte. Tras estudiar la posibilidad de reunir los 40 millones de pesetas que pedían por él, la comisión que lo examinó llegó a la conclusión de que era imposible su recuperación a ningún coste (había sido torpedeado el 22 de agosto de 1944 por el submarino alemán "U354") pues le habían desmontado la cubierta, carecía de catapulta y un elevador se hallaba destrozado.
Las muchas dudas que se presentaron sobre su viabilidad y, en el mejor de los casos, sobre la estabilidad del buque una vez transformado, alejaron la decisión. La recuperación del casco del "Trieste", un crucero italiano de características similares al Canarias, que había sido rescatado del fondo del mar en 1949, abrió una nueva vía para los promotores del portaaviones español. El buque había permanecido siete años hundido, pero al estar con la quilla hacia arriba, parece que las máquinas se conservaban en bastante buen estado por haber permanecido bañadas por el petróleo del propio buque.
Pidió un nuevo estudio crítico de todas las posibilidades de lo que quedaba del Trieste, pero los resultados no permitieron garantizar un aprovechamiento razonable. El nuevo ministro, que no estaba entusiasmado con la idea de su dudosa conversión en portaaviones, decidió rápidamente, estando el buque aún en Cartagena, suspender el proyecto y destinar el pecio al desguace. La peripecia del Trieste había costado la muy respetable cifra de 41.132.181 pesetas, a pagar buena parte de ellas en divisas, incluidos los altos costos de su remolque.
El "Dédalo" (segundo buque de la Marina Española con ese nombre) pertenecía a una serie de portaaviones construidos a finales de la 2ª GM. Aunque adaptado y modernizado, su configuración y prestaciones ya se hallaban superadas bastante tiempo antes de producirse su baja (pero en su momento fue la mejor solución para la Marina Española en su afán por contar con un portaviones).
Su construcción se inició en octubre de 1979 basándose en el proyecto adquirido de Estados Unidos (15 planos generales del del proyecto, aún en fase de concepción, que la US Navy había abandonado), pero fue desarrollado por el Estado Mayor de la Armada, con la participación, en principio, de la US Navy y varias firmas norteamericanas. En los proyectos el portaaeronaves figuraba como "Almirante Carrero", nombre previsto para el nuevo buque. Las circunstancias políticas hicieron buscar otro nombre barajándose nuevamente los de "Dédalo" y "Canarias". Perfeccionado y acabado el diseño por Empresas españolas, la Armada y la Empresa Nacional Bazán, dió como resultado un buque de diseño muy avanzado (el mejor del mundo en su tipo), sin apenas relación con el proyecto primitivo, finalizándose un producto netamente español. Los más de 750 hombres y mujeres que componen su tripulación poseen una alta cualificación necesaria para las funciones que desempeñan y que exigen una gran profesionalidad. El buque, construido por la Empresa Nacional Bazán se entregó el 30 de mayo de 1988.
Posee un desplazamiento de 17.188 t a plena carga, alcanzando una velocidad máxima de 26 nudos merced a sus dos turbinas a gas GE LM 2500 con 46.000 CV (mas 2 motores eléctricos auxiliares de 800 KV), con 6.500 millas de autonomía (11.700 km) a 20 nudos (1 nudo = 1,8 km/h). La cifra oficial de tripulantes alcanza los 555 (572 ?) hombres y mujeres, con 90 oficiales. A esta cifra hay que añadir otros 208 de Estado Mayor y Grupo Aéreo. La flota embarcada habitual se compone de 6/12 aviones AV-8 Harrier, 6/10 helicópteros SH-3 Sea King, 2/3 SH-3 Sea King Searchwater EW, 2/4 AB-212 y 2 SH-60 Sea Hawk, que operan sobre una cubierta de vuelo de 175 m x 27 m, y un hangar con una superficie de 2.300 m2 (banda a banda), dos elevadores y Ski-Jump (capaces de operar con aviones V/STOL y cualquier tipo de helicóptero). Su alta capacidad de aeronaves (29 manteniendo la plena operatividad, 17 en cubierta de hangar y 12 en la cubierta de vuelo, muy por encima del proyecto inicial que contemplaba la cifra total de 17 aeronaves) supera con mucha diferencia a otros buques similares.
Además de los más modernos elementos electrónicos: radares de descubierta, búsqueda y vigilancia aérea y naval, navegación, adjudicación de misiles y control de tiro, ESM/ECM y TACAN. La historia de su desarrollo y entrega resultó un tanto complicada desde sus inicios. El proyecto nació de la necesidad de liberar a los grandes portaaviones norteamericanos de misiones "secundarias" que instó a la US Navy a desarrollar un programa para la producción en serie de un portaaviones pequeño. El SCS (Sea Control Ship) pretendía portaaviones de escolta y para conflictos localizados (el portaviones español habría sido uno de ellos).
Este prolongado periodo de armamento promovió la aparición de una especie de "leyenda negra" en torno al buque, que se consideraba un despilfarro y de escasa o nula efectividad y eficacia. La deformación de una cubierta interna por la sobre-presión de un tanque de combustible mal cerrado antes de las pruebas, fue uno de los primeros avisos para una campaña contra su construcción (cuando ya el Príncipe de Asturias había efectuado sus pruebas de mar). Se anotaba que su entrega se había efectuado con tres años de retraso. Se comentó que "los entendidos" lo consideraban una "chapuza". Que la improvisación y retraso (y la incorporación de las nuevas tecnologías) habían multiplicado el costo inicial de 35.000 millones de pesetas hasta alcanzar los 105.000. La precipitación de su botadura tampoco pasó inadvertida (se estimaba que debía haber completado la instalación de un 60% del equipamiento (y no tener que abrir el casco y cerrarlo posteriormente con parcheos).
Otros datos interesantes del Príncipe de Asturias R-11: La incomparable experiencia permitía la construcción de un nuevo buque gemelo a fin de completar los periodos muertos generados por el mantenimiento del Príncipe de Asturias, con unos costo ya muy equilibrados y que permitiría amortizar el proyecto (se ha proclamado la necesidad de un "hermano mayor". Pero esa posibilidad está congelada
La clave de colores del personal de cubierta de los grandes portaaviones es la siguiente:
(****) Cinco son los responsables de otras tantas Divisiones que agrupan los hombres de cubierta para que todas las funciones se desarrollen perfectamente por los equipos de cubierta.
(*****) A partir de 2008 la armada tiene previsto contar con un nuevo buque importante, un "BPE" (Buque de Proyección Estratégica). Autorizada su construcción el 5 de septiembre de 2003, ésta unidad polivalente de 27.082 toneladas supondrá un gran refuerzo para la Marina, principalmente en misiones alejadas (en la misma fecha se autorizó la contratación de otros 3 grandes programas para los ejércitos: Programa Pizarro, adquisición de 24 modernísimos helicópteros Helicopter Tigre, y la construcción de 4 submarinos "S-80").
El futuro BPE parece que va a contar en su cubierta con rampa de lanzamiento (ski jump). Será el mayor buque de la Marina de Guerra española, con una capacidad y dimensiones impresionantes que se pueden apreciar comparándolas con las del portaaeronaves "Príncipe de Asturias R-11" en la siguiente tabla comparativa:
(******) Finalizada la 1ªGM, Alemania cedió a España, como compensación por los buques hundido por sus submarinos durante el conflicto, seis grandes mercantes. Uno de ellos, el Newenfelds, construido en 1901, que había pasado a denominarse España nº 6, finalmente fue cedido a la Armada, que lo rebautizó como "Dédalo"
Por lo que respecta a los hidroaviones, podían trincarse, perfectamente estibados, doce de los tipos de la época, Saboya-62 y Macchi-18. Y hasta trece más, con las alas plegadas, en el hangar (total, 25 hidros, 2 globos cautivos y 2 globos semirrígidos). Se le adosaron unos pesados tangones metálicos en el costado de estribor, que pronto fueron eliminados. Su velocidad era bastante limitada, 9 nudos. El principal armamento para defensa cercana lo formaban cuatro cañones Krupp de 105 mm. Desde su entrega, hasta 1925, demostró su utilidad prestando brillantes servicios durante la guerra de Marruecos. Durante ese periodo, en 1924, embarcó en Southampton (Inglaterra) una docena de hidroaviones anfibios de bombardeo "Supermarine" adquiridos por la Marina. Finalizando su periodo de servicio en la Armada, el 7 de marzo de 1934, Juan de la Cierva, con su famoso invento el autogiro, efectuó un perfecto y preciso anaveaje sobre una zona marcada de la cubierta. Media hora después, tras una corta carrera de 24 metros, despegó. Era la primera vez en el mundo que una nave de aspas y rotor se posaba y despegaba sobre un buque. Pasado a primera situación (primer paso hacia el desguace), la guerra civil prolongó su agonía en el puerto de Cartagena, hasta ser baja definitiva e 1 de marzo de 1940. El primero de los "Dédalo", tras ser remolcado a a Valencia, fue desguazado. El 30 de agosto de 1967, procedente del convenio con Estados Unidos, un nuevo buque para transportar aeronaves fue trasferido a la Marina Española en Filadelfia, entrando en servicio oficialmente en la misma fecha, de donde zarpó rumbo a España (Rota) en diciembre del mismo año.
Y el espíritu de todos los componentes de la Marina, quizá inadvertidamente, empezaron a tomar conciencia de que esta vez la modernización de la flota era real. Dado que la presencia de la Marina en una colección de cascos es escasa, conviene anotar algunos de los términos navales más frecuentes y los que permiten interpretar las características de los buques:
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