| La amplia
gama de cascos que se integran bajo la clasificación de Mº vz. 29, con sus
sucesivas alternativas de llevar o no, una cimera, de llevar o no, un reborde,
orificios de aireación en "roseta", o sin aireación, en acero o
material ligero, y todas sus posibles combinaciones, supuso una permanente
frustración para sus diseñadores.
Y sin
embargo, los nuevos proyectos continuaron en la misma línea, y con la
intención de conseguir un casco de combate concluyente. El resultado final fue
el casco Vz. 30, que recuerda demasiado al Mº vz.29.
Pero hasta la
definitiva producción del modelo Vz. 30 de combate, se produjeron unas
series experimentales. A diferencia de otros proyectos, este casco
sólo sufrió unas variaciones, limitadas a aspectos muy secundarios, que
no alterarían las cualidades finales. Todos los elementos barajados en el
fracasado Mº vz. 29 se recuperaron con una extraña obcecación por parte
de los proyectistas (sobre todo, si se recuerda que habían sido rechazadas por
el ejército todas las alternativas).
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Como
es sabido, la producción de cascos Mº Vz. 30 fue también rechazada por
el ejército, ávido de algo realmente nuevo y original que permitiera dar
una imagen moderna a su tropa y que los fabricantes eran incapaces de
ofrecer.
Casi
la totalidad de la producción fue comprada por la República Española
para completar el equipamiento de las nuevas unidades de milicianos y,
de forma especial, las tropas de voluntarios extranjeros que fueron
formando las Brigadas Internacionales.
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Con pequeñas variantes,
la forma ovalada con visera continua, algo más prominente en el
frente, fue una constante en los cascos checoslovacos durante los
años 30. También la cimera parecía un elemento insustituible. |
Pero un
pequeña parte de cascos Mº Vz. 30 había quedado en Checoslovaquia. Las
primeras partidas habían sido destinadas a cuerpos de defensa civil y
particularmente a Brigadas contra Incendios, cuerpo mimado en este tipo de
suministro. Posteriormente, otra cantidad, que había quedado como resto de la operación,
también se destinó a los cuerpos de bomberos.
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Entre
los primeros cascos entregados a Protección Civil se hallaban unos pocos
que, con carácter experimental, habían sido montados antes de su
fabricación masiva.
En un
primer proyecto, los tetones de aireación reprodujeron básicamente el
sistema del Mº 16 alemán.
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Diferencia
radical entre los dos tipos de tetones que reforzaban los orificios
de aireación. |
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Hubo también un segundo proyecto que
recortaba drásticamente los tetones, redondeándolos, con un acabado que
recordará al posterior Mº 933 italiano.
Estos
cascos, como consecuencia de su destino, fueron pintados de color negro satinado o brillante.
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Inevitablemente los
tetones redondeados de los orificios de aireación obligan a ciertas
comparaciones, como los del Mº 933 italiano o los diversos tipos
del Mº 36 búlgaro. |
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Se les
añadió una cresta-cimera cromada, sin que se efectuara aireación bajo
ella, pues se montó sobre el casco sin efectuarle ningún tipo de ranura.
Posiblemente se consideró que los tetones aseguraban los límites de
renovación de aire necesarios.
La forma de esta cimera mantenía el diseño del modelo
francés Adrian, tan utilizado por los fabricantes checoslovacos.
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La cimera
mantenía la línea francesa. |
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Su
estética final no desmerecía de toda la gama de proyectos y ejecuciones
continuas de la industria checoslovaca.
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La diferencia de diseño de los tetones de aireación confieren una impronta muy
diferente a los dos proyectos experimentales |
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La
guarnición, de seis lengüetas triangulares, con 6 taladros de
respiración y un orificio para el lazo (reforzado con ojetero metálico),
se montaba sobre un zuncho de hierro. Una pieza de fieltro daba cierta amortiguación bajo la sudadera.
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Esta
guarnición sería adoptada también en el casco de combate.
Cuatro
grandes remaches bífidos, tradicionales en los diversos cascos
checoslovacos, aseguraban el conjunto al casco |
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Remache con arandela al zuncho |
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Los
barboquejos fueron variados, generalmente con un corte para ajustar
el mentón y de dos piezas ajustables mediante diábolos, y con
hebilla de clavillo para su sujeción.
Pero también se emplearon
barboquejos de una pieza, con hebilla dentada para su ajuste y
sujeción (ésta última fue la que se incorporó mayoritariamente
al proyecto definitivo). |
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Las anillas para el barboquejo eran rectangulares, basculando sobre
unas patillas que, a su vez, giraban sobre el remache de fijación al
casco.
Éste soporte, junto con otro algo más largo y con acabado
redondeado, también se trasladaron al producto final. |
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El
casco definitivo sufrió la eliminación de la cimera (elemento ya
superado en los restantes proyectos europeos), pero volvió sobre los
tetones cilíndricos, lo que representaba un retroceso en la estética
imperante (posiblemente se valoró que, aunque resultaba más primitivo, también
le confería una
cierta agresividad).
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